martes, febrero 07, 2006

Ficticio servicio de custodia de contraseñas

En el futuro debería existir un servicio donde guardar todas las contraseñas de una persona. Un servicio que permita, a otra persona autorizada, el acceso a ellas en los casos que tú previamente autorices y decidas.
[claro que es posible que en el futuro los factores de autenticación que usemos no sean contraseñas sino huellas dactilares]

Seguro que actualmente los servicios que protegen por contraseña el acceso a información de valor económico ya disponen de un sistema que permita el acceso a esos activos en caso, por ejemplo, de fallecimiento del titular de esa información (o activos valga la redundancia).
Pero ¿Qué sucede cuando esos activos tienen un valor muy alto pero no económico?
No creo que la cuenta que me permite identificarme como titular de esta web sea fácilmente recuperable por otra persona aunque yo la haya autorizado. El acceso al correo personal tampoco sería posible con facilidad dependiendo del proveedor. El acceso a ese archivo cifrado donde escribes tus memorias o diario, ese que realmente te gustaría que leyeran tus tataranietos algún día del mismo modo que en algún momento, seguramente, te hubiera gustado poder leer el diario de algún antepasado, si lo hubiera escrito.

Supongo que un servicio así es facilmente asumible por Notarios o Banca, en definitiva gente que está preparada legal y técnicamente para la custodia y gestión de información de ese tipo.
Quizá sea otro de mis desvaríos neuronales o tal vez cuando las primeras generaciones que han nacido en la era Internet y las Tecnologías de la Información vayan dejando lugar a sus hijos y nietos, alguien inagure el primer servicio de custódia de contraseñas.